Imagen de la española Maricarmen Abascal, de 87 años, que dio la vuelta al mundo (tomada de radioguiniguada.com)

“Una tragedia que no podemos aceptar”. Así calificó el presidente Pedro Sánchez, desde Nueva York,  el desahucio de Maricarmen Abascal, la española de 87 años cuya imagen sobre una camilla y rodeada de  policías acaba de dar la vuelta al mundo.

Ese mismo día, el pasado miércoles, el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante un juez para explicar el origen de las joyas valoradas en más de un millón de euros que la Guardia Civil encontró en una caja fuerte de su oficina. Parece una coincidencia, pero no lo es.

El desahucio de Maricarmen, quien llevaba más de 71 años de alquiler en un apartamento de Madrid, se ha convertido en la crítica más feroz hacia el Ejecutivo español, a tal punto que esa noticia desplazó la invasión a Ceuta de las portadas de periódicos. Los medios y organizaciones que apoyan a Sánchez se apresuraron a señalar que un “fondo buitre” de inversión estaba detrás del desahucio.

Este viernes, la empresa propietaria del inmueble, Urbagestión, aseguró en un comunicado que  no es un “gran tenedor” ni un “fondo buitre”, sino una pequeña empresa familiar cuya única propiedad inmobiliaria es, precisamente, la vivienda donde Maricarmen permaneció toda su vida.

Pero Maricarmen es una más. En España se producen unos 45 desalojos de viviendas diarios, lo que suma al año unos 25.500. Maricarmen fue desalojada en cumplimiento de una ley que el Gobierno actual no ha logrado enmendar, aunque Sánchez había prometido erradicar los desahucios de personas con necesidades especiales.

Por su parte, Zapatero, imputado por tráfico de influencias, blanqueo de capitales y contrabando de joyas, tardó 98 días para dar su versión sobre el origen de las gemas. Dijo, sin aportar documentos, que se trata de un regalo del rey saudí Abdalá bin Abdulaziz, ya fallecido. Su defensa se apoya en la posible prescripción de un delito fiscal por no declarar el supuesto regalo. Pero el escándalo es tan grande que hasta el humorista Carlos Latre satirizó al expresidente en un duro monólogo presentado en El Hormiguero, el programa más visto de la televisión nacional.

 Sánchez necesita cortinas de humo para tapar varios focos, entre ellos los denominados casos “Cloacas del PSOE”, “Hidrocarburos” (conectado con Venezuela), el ya procesado caso de las “Mascarillas”; otro que sentará a su mujer, Begoña Gómez, en el banquillo de los acusados frente a un jurado popular por tráfico de influencias, y el caso “Plus Ultra”, que implica a Zapatero en el rescate, con dinero público, de la aerolínea de un empresario venezolano.

Sánchez sabe a lo que juega y lo peor es que no lo hace básicamente para permanecer en el poder -que también-, sino por órdenes de la Internacional Socialista que él mismo preside.

La «playlist» del verano y otras maniobras de distracción

Recientemente, la Eurocámara calificó de “invasión” lo que Sánchez llama «inmigración». La resolución del Parlamento Europeo que responsabiliza al Gobierno de Pedro Sánchez de la crisis de Ceuta se aprobó por 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, además de advertir a Marruecos que deje de cuestionar la soberanía española de la pequeña ciudad autónoma situada al norte de África.

La invasión a Ceuta fue puesta en marcha en verano, cuando suelen ocurrir estas maniobras de distracción y mientras Sánchez disfrutaba de sus vacaciones en Canarias. Y ojo al dato: el mismo día de la avalancha, copiando a Obama, publicaba su «playlist» del verano.

 En estos días tan difíciles para los ceutíes -19 kilómetros cuadrados para más de 80.000 invasores- recordamos dos momentos relacionados con Cuba.

Uno es el viaje de Sánchez a la «Perla del Caribe» a los pocos días de asumir como presidente interino tras la moción de censura al expresidente Mariano Rajoy en 2018. ¿Por qué ir a Cuba con tanta prisa?

El otro recuerdo es la manera de solapar el momento que todos los cubanos esperábamos, la declaración el 5 de marzo de 2013 a The Washington Post del político español Ángel Carromero, afirmando que eran perseguidos por un vehículo de la Seguridad del Estado cubano cuando mataron al opositor Oswaldo Payá: Muere Chávez/ habla Carromero.

¿Con qué titular se queda un editor de noticias? ¿Será que Hugo Chávez ya estaba muerto y lo tenían congelado esperando la confesión de Carromero?

La normalización de la mentira en busca del agotamiento

Los españoles están hace unos años estupefactos con Sánchez. No dan crédito a su manera de «gobernar» con desmentidos constantes de lo que dice, algo que, al hacerse habitual, provoca mareo y ganas de tirar la toalla.

Los programas de radio y diarios digitales se ven obligados a buscar en la hemeroteca para comprobar las contradicciones del presidente. Es más, diríamos que los españoles nunca habían visto la normalización de la mentira como herramienta oficial.

Un mapa de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, da cuenta de que los cruces irregulares de emigrantes cayeron un 35% en todas las grandes rutas entre enero y agosto. Sin embargo, en el Estrecho de Gibraltar aumentó un 34 %.

«Estas cifras no incluyen el desplazamiento masivo de personas desde Marruecos hacia Ceuta ocurrido a finales de julio. Es poco probable que se llegue a determinar una cifra total definitiva, dado que la mayoría de quienes cruzaron regresaron a Marruecos sin haber sido registrados», aclara Frontex en su web.

El conteo de las personas que entraron a Ceuta entre el 30 y el 31 de julio pasados nadie lo hizo, pero el gobierno ceutí calcula que fueron más de 80.000, un equivalente a la población de la ciudad española.

Mientras Sánchez estaba de vacaciones, más de 10.000 invasores, entre marroquíes y subsaharianos, decidieron quedarse en Ceuta a costa de la tranquilidad de una población que no tuvo playas en verano ni otros espacios públicos seguros.

Una cosa es emigrar -más exactamente exiliarse- como hemos hecho los cubanos a lo largo de estos 67 años de dictadura, y otra muy diferente organizar una avalancha hacia un territorio de 19 kilómetros cuadrados.

Es muy posible que el régimen de Marruecos forme parte de esta maniobra, pero también que la “Internacional Socialista” le haya dado instrucciones a Sánchez para organizar la invasión.

Los servicios de inteligencia castristas ya sabían que Alex Saab, al declararse culpable, iba a narrar con lujo de detalles a la Fiscalía de Estados Unidos el desfalco chavista, y esto incluye los graves casos de corrupción que rodean al gobierno de Sánchez y a Zapatero. Más grave todavía: lo que cuente Saab tocará el caso Plus Ultra.

El presidente de la Internacional Socialista continúa plantado. Dice que se presentará como candidato a las elecciones generales de 2027 y que su apoyo fundamental sigue siendo Zapatero. Esto, mientras denigra de los jueces -¡ay, ese Poder Judicial atravesado!- llamándoles «lobos solitarios» y «ultra derechistas».

Es una guerra de desgaste. Mientras tanto, el salario más frecuente en España, el denominado «salario modal», no llega a los 17.000 euros al año y los jóvenes buscan oportunidades para emanciparse fuera del país.

El problema más grande que rodea a Sánchez en España, en realidad, no son todos estos escandalosos casos de corrupciòn, sino la falta de vivienda, algo que no resolverá ni le interesa resolver.

Es por ello que le saca puntas lo mismo a un accidente del tren de alta velocidad (el de Adamuz, de enero de este año, con 46 muertos), a un apagón general o a un fenómeno meteorológico (la dana de Valencia, de 2024, en el que murieron más de 200 personas), o a una invasión territorial.

El desahucio de Maricarmen completa el cuadro de las solapas. El día en que España comprenda el nivel de demagogia que conocimos los cubanos sabrá dónde se ha metido.

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soy Jorge

Bienvenido a queridobob.com, un lugar de recordación a mi padre que soñaba con los Cayos de Florida. Soy Jorge Ignacio Pérez, un periodista que escribe desde Miami, la ciudad eterna, pero no en el sentido de Roma. Aquí dejo mis crónicas, reportajes, entrevistas y reflexiones. Adelante.

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