
Después del apagón que dejó a oscuras a la península ibérica, con un saldo de al menos cuatro muertos en España y miles de personas atrapadas en trenes, metros y ascensores, el presidente, Pedro Sánchez, enfiló sus cañones contra empresas a las que denominó “operadores privados”, mientras la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, habla de nacionalizar el sector.
Durante la presentación de la Comisión de Evaluación de la Reforma Laboral este miércoles, Díaz afirmó que la red eléctrica es un “servicio estratégico” que hoy está privatizado y actúa como un monopolio pero que debería «estar en manos públicas».
Por su parte, Sánchez, quien tardó largas horas en hacer su primera aparición pública ante el denominado “cero nacional”, una situación que no se había vivido antes, arremetió contra las empresas productoras de energía señalándolas como responsables, cuando en realidad no son éstas “operadores privados”, sino suministradores.
El término de “operadores privados” lo repitió constantemente en su segunda y breve intervención cercana a la medianoche del lunes, cuando el país había quedado en un caos total y sin una explicación oficial.
Lo único que el presidente informó luego de una dilatada espera fue que se habían perdido 15 gigavatios en solo cinco segundos, y eso tumbó la cadena de suministro, no solo a España, sino arrastrando también a Portugal, cuya red eléctrica importa desde el país vecino un 33% de su consumo.
Según datos oficiales, en España unos 35.000 pasajeros quedaron atrapados en más de 100 trenes y tuvieron que ser auxiliados por los servicios de emergencias.
En su segunda aparición, cuando ya el país iba recuperando el fluido eléctrico gracias al suministro de apoyo de Francia y Marruecos, Sánchez señaló a la energía fotovoltaica como posible factor decisivo en la caída del sistema, sin mencionar nombres de empresas pero sí estigmatizándolas como “operadores privados”.
Todo esto sucede mientras el actual Ejecutivo se ha propuesto minimizar la energía nuclear y mientras alardea de que el país posee uno de los sistemas eléctricos más fuertes del mundo.
Llama la atención que precisamente Francia funciona con un sistema mixto donde la energía nuclear es fundamental.
El Ejecutivo de Sánchez busca un responsable
En Chile, uno de los países más desarrollados de América Latina, el ente regulador y fiscalizador de la energía, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), formuló cargos este miércoles 30 de abril a una docena de compañías eléctricas por no asistir a “clientes electrodependientes” que estuvieron sin luz durante el apagón masivo del pasado 25 de febrero, que dejó a casi el 90 % del país sin energía, según informa la agencia EFE.
De acuerdo con esa misma información, la italiana Enel fue la empresa privada que desatendió al mayor número de “clientes electrodependientes” y la que podría enfrentar las mayores sanciones, que podrían llegar a los 8.200 millones de pesos (8,6 millones de dólares al cambio).
“Cuando conozcamos lo que ha pasado, podremos señalar si hay responsabilidades o si no las hay”, adelantó la vicepresidenta española apuntando implícitamente al sector privado como responsable de lo sucedido y, en comparación, Díaz sugirió que si la generación de electricidad estuviera en manos del Estado no hubiera tenido lugar el “cero nacional”, que tanto recordó lo que hemos vivido los cubanos durante décadas.
Lo que está por ver es quién va a pagar las muertes de esa familia gallega, asfixiada por el escape tóxico de un generador de combustión interna. Quién va a indemnizar a los viajeros y si al final va a dimitir la presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor, sin experiencia en el sector y puesta por Sánchez al frente de la entidad – que es la verdadera “operadora”-, y cuyo salario de más de medio millón de euros anuales ha saltado a los medios y redes sociales como pan caliente.
Corredor ha dicho que no piensa dimitir, e insiste en que el sistema eléctrico español es “el mejor de Europa”.
Hoy mismo, la presidenta de Red Eléctrica, entidad cuyo principal accionista es el propio Estado, intentó desvincular el apagón con la denominada energía renovable, contradiciendo a Sánchez, pero no esto no es más que una puesta en escena para desviar la atención.
El plan más fuerte parece estar en las palabras de Yolanda Díaz: Lo que toca es nacionalizar.
Una broma de un cubano en Facebook no podía ser más puntual:
“Eso es para evitar apagones casuales. Si la intervienen completamente los apagones serán planificados”, escribió el internauta.

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