José Daniel Ferrer habla a la prensa al arribar a Miami este 13 de octurbre de 2025. Captura de pantalla.

José Daniel Ferrer, líder opositor de la organización Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), tuvo un momento de reflexión para Oswaldo Payá, el disidente que estuvo a punto de conseguir un cambio radical en la isla por la vía pacífica, al afirmar que su muerte fue producto de un «asesinato» político y no de un accidente de tránsito según la versión oficial, y aseguró que «las condiciones son (ahora) favorables para ponerle fin a la dictadura».
En una rueda de prensa que ofreció el opositor a pocos minutos de su salida del aeropuerto de Miami, donde aterrizó por sorpresa este lunes, acompañado de sus hijos y su esposa, Ferrer, que se encontraba hasta este momento en una prisión en Santiago de Cuba, responsabilizó a gobiernos anteriores de Estados Unidos, a la Unión Europea y «casi toda América Latina» por el hecho de que en Cuba existan prisioneros políticos.
«Menos una administración como esta (la actual), Estados Unidos ha sido cómplice (de la situación de Cuba) por tibieza. Es culpa de casi toda Latinoamérica, es responsabilidad de la Unión Europea, que trata al régimen cubano como si fuera una democracia», sentenció.
El pasado 3 de octubre, Ferrer, desde la prisión de Mar Verde, dio a conocer su voluntad de aceptar el exilio «sin acceder a las presiones de la dictadura».
Ferrer, uno de los dos disidentes de la denominada «Primavera Negra», la ola represiva que en 2003 llevó a prisión a 75 opositores cubanos, entre comunicadores y activistas, que quedaban encarcelados, aceptó el exilio luego de un largo pulso con el castrismo, aunque «sin acceder a las presiones de la dictadura ni a sus mecanismos de chantajes», aseguró desde Texas (EE.UU.) su hermana, Ana Belkis Ferrer.
En una carta escrita a mano, el opositor, que incluso viajó al exterior de la isla después de la «Primavera Negra» y regresó para continuar su activismo desde dentro, afirmó haber tomado esta decisión para poner a salvo a su esposa e hijos.
Este lunes llegó a Miami, en efecto, con su familia, el mismo día que el presidente Trump y los de los países que mediaron para conseguir un acuerdo de paz en Gaza (Estados Unidos, Qatar, Egipto y Turquía) ocuparon todas las cabeceras de periódicos en el mundo con la firma del pacto en la localidad egipcia de Sharm el Sheij, paralelamente a la entrega de rehenes israelíes secuestrados hace dos años por el grupo terrorista Hamás.
El régimen castrista suele liberar presos políticos de alto perfil o realizar algún canje de prisioneros bajo el paraguas de grandes acontecimientos mundiales, a manera de solapa.
En Miami, sin embargo, los noticieros de televisión locales abrieron sus ediciones al mediodía con la llegada de Ferrer, quien ha sufrido torturas, golpizas y vejaciones por repartir alimentos a su comunidad a través de donaciones del exterior.
Para el régimen de la isla, se trata de «un agente al servicio de una potencia extranjera».
Ferrer calificó a la prisiones cubanas como «un infierno» y aseguró tener «emociones encontradas» por los demás prisioneros políticos que «sobreviven en las peores condiciones».
Mencionó específicamente al profesor y activista de la provincia de Matanzas Félix Navarro, quien al igual que él había sido excarcelado y devuelto a la cárcel, a la hija de este, Saily Navarro, y al artista Luis Manuel Otero Alcántara, entre otros.

Según las autoridades cubanas, Navarro y Ferrer, ambos del denominado «Grupo de los 75″, de la Primavera Negra de 2003, «violaron la ley durante el período de prueba al que estaban sujetos».

«Nunca pensé en salir de Cuba, como tampoco pensé que el régimen iba a llegar al 2025 cuando me uní a la oposición pacífica de manera abierta. Vengo enfrentándome a la tiranía, con mi hermano, que era un niño, desde 1992, y antes ya nos metíamos en problemas, cuando estábamos en plena campaña a favor del Proyecto Varela con Oswaldo Payá…Siempre me dije: No duran cinco años».

Tras investigar una demanda de la familia de Payá, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó en un informe de 2023 que el Estado cubano es responsable de la muerte de Oswaldo Payá y el también disidente Harold Cepero en 2012, y solicitó al régimen cubano que investigue a fondo el caso y repare a las víctimas.
Flanqueado por su hermano Luis Enrique, también exprisionero político de la Primavera Negra, por su esposa, Nelva Ortega, y por la activista Rosa María Payá, hija de Oswaldo Payá, el líder de la UNPACU narró cómo en la prisión lo sujetaban entre varios hombres para que otro, a través de una especie de embudo, le obligara a ingerir «una sopa putrefacta», en referencia a las huelgas de hambre que realizó en prisión.
Ferrer dijo que a partir de ahora que ha sido desterrado, se ocupará de la «búsqueda de la unidad dentro y fuera de Cuba para ponerle fin a la tiranía».
«Estamos en un buen momento para alinearnos, sin esperar 10 o 15 años. El continente lo necesita», añadió.
En un comunicado fechado en La Habana este mismo lunes, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Cubaminrex) señaló que el gobierno estadounidense hizo de intermediario.
«La salida, con destino a Estados Unidos, se produce tras una solicitud formal del gobierno de ese país y la aceptación expresa de Ferrer García, en el marco de las formalidades de aplicación y cumplimiento de la ley que existen entre ambos países», reza el comunicado.
La cancillería finaliza diciendo que el Estado cubano «reitera su compromiso inquebrantable con la aplicación de la ley; la protección de los derechos de todas las personas; la defensa de nuestra soberanía frente a campañas de descrédito y la preservación de la paz y el orden constitucional».
En enero de 2025, Ferrer salió de prisión tras pasar casi cuatro años entre rejas. Había sido detenido en julio del 2021, cuando intentaba unirse a las protesta multitudinarias de aquellos días contra el régimen de la isla, considerado el mayor levantamiento popular de la historia de Cuba desde 1959.
Pero en abril pasado volvieron a encarcelarlo, según autoridades cubanas, por violar los términos de su libertad condicional.
Desde esa fecha, como describe Ferrer, le han hecho en la cárcel «la vida imposible».
El 8 de mayo, Amnistía Internacional lanzó una acción urgente exigiendo «la liberación inmediata e incondicional de los líderes de la oposición y presos de conciencia José Daniel Ferrer García y Félix Navarro, así como de todas las personas encarceladas injustamente por el mero ejercicio de sus derechos humanos en Cuba».

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soy Jorge

Bienvenido a queridobob.com, un lugar de recordación a mi padre que soñaba con los Cayos de Florida. Soy Jorge Ignacio Pérez, un periodista que escribe desde Miami, la ciudad eterna, pero no en el sentido de Roma. Aquí dejo mis crónicas, reportajes, entrevistas y reflexiones. Adelante.

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