
El presidente Donald Trump visitó este martes las obras de reconversión en cárcel para inmigrantes indocumentados del Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier (TNT), lo que significó un paso más en su política anti inmigración y al mismo tiempo un espaldarazo a su antiguo contrincante presidencial, el gobernador de Florida Ron DeSantis, quien ordenó la construcción del tenebroso «Alligator Alcatraz» en un lugar que antes él mismo protegió como ecosistema natural.
«Es un lugar precioso y seguro. (Aunque) no quisiera atravesar los Everglades por mucho tiempo», declaró Trump a la prensa a su llegada a Florida, poco antes de reunirse en el nuevo centro de detención con la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, y con DeSantis.
«Estamos rodeados de ciénaga y caimanes. La única manera de salir de aquí es con deportación…», señaló el gobernante en una rueda de prensa en la que llevó una gorra roja con la leyenda «Golfo de América», en lugar de Golfo de México.
Trump añadió que el dinero utilizado «es el de FEMA (Agencia Federal de Gestión de Emergencias) que usaba Biden para pagar habitaciones de hoteles (a inmigrantes) en la ciudad de Nueva York».
La visita a Florida del presidente forma parte de lo que la Casa Blanca ha denominado «la mayor campaña de deportación masiva en la historia de Estados Unidos».
Mientras tanto, varias organizaciones pro inmigración y ambientalistas protestaron de nuevo hoy por el avance de este proyecto que albergará a unos 5.000 inmigrantes sobre la pista de un antiguo aeropuerto ubicado en Ochopee, en el corazón del Parque Nacional de los Everglades al sur de Florida. Se trata del impresionante ecosistema subtropical que protege 640.000 hectáreas de humedal y que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, además de Reserva Internacional de la Biosfera.
Demandan a un «plan cruel que amenaza el ecosistema»
Los manifestantes, liderados por grupos ambientalistas y nativos americanos que quieren proteger tierras ancestrales, han estado protestando desde que se conoció la noticia de la construcción del centro a través de un video del fiscal general de Florida, James Uthmeier.
Representados por Earthjustice, la mayor organización de derecho ambiental sin ánimo de lucro, Friends of the Everglades y el Centro para la Diversidad Biológica demandaron recientemente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la División de Gestión de Emergencias de Florida y al Condado de Miami-Dade en relación con lo que denominan «un plan imprudente para construir un centro de detención masivo en el corazón de los Everglades, conocido como ‘Alligator Alcatraz’».
Según la demanda, el plan no ha sido sometido a la revisión ambiental requerida por la ley federal, y el público no ha tenido la oportunidad de comentar.
A pesar de ello, añaden, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha seguido adelante con el desarrollo del centro de detención, un sitio compuesto en más del 96 % por humedales, rodeado por la Reserva Nacional Big Cypress y hábitat crucial para la pantera de Florida, una especie en peligro de extinción, y otras especies emblemáticas.
«Este plan no solo es cruel, sino que amenaza el ecosistema de los Everglades, cuya protección ha costado miles de millones de dólares a los contribuyentes estatales y federales», declaró Eve Samples, directora ejecutiva de Friends of the Everglades.
Esta organización fue fundada por la periodista,abogada y conservacionista Marjory Stoneman Douglas en 1969 para detener el desarrollo perjudicial en este mismo lugar.
«Cincuenta y seis años después, la amenaza ha regresado y representa otra amenaza existencial para los Everglades», añade un comunicado de Friends of the Everglades.
Por otro lado, organizaciones pro inmigrantes también han denunciado el nuevo centro de detención como «deshumanizante».

«Desde el punto de vista de la seguridad, si alguien se escapa, va a tener que enfrentarse a un montón de caimanes», dijo el gobernador de Florida en una rueda de prensa.
DeSantis ha sido probablemente el gobernador que más dinero ha destinado a la conservación de los Everglades y ahora paradójicamente buscó la construcción de este centro.
Pero antes ya había obligado a los sheriffs de los 67 condados de Florida a que trabajen conjuntamente con ICE en el polémico programa 287g, mediante el cual un policía puede arrestar a un inmigrante irregular en una simple parada de tráfico.
«Creo que la gente solo intenta utilizar los Everglades como pretexto para oponerse a la aplicación de las leyes de inmigración», declaró DeSantis, quien, a una pregunta de Trump, dijo que el centro fue construido en unos ocho días.
Alcaldesa de Miami-Dade confiesa «serias preocupaciones»
En otro comunicado, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dijo sentirse «preocupada» por el alcance de este proyecto.
«Seguimos teniendo serias preocupaciones sobre el alcance y la magnitud de la iniciativa estatal, en particular en lo que respecta a las medidas de protección ambiental establecidas, dado el impacto potencialmente devastador en los Everglades», declaró.
«El estado de Florida, junto con el gobierno federal, ha invertido miles de millones de dólares -incluyendo 6.500 millones de dólares bajo el liderazgo del gobernador DeSantis- en la restauración de los Everglades, dada su importancia crucial no solo para nuestro medio ambiente y agua potable, sino también como la base fundamental de la economía turística de nuestro estado», añade la alcaldesa.
«La oficina del Gobernador ha declarado que ‘las operaciones en el sitio serán completamente autónomas’, pero seguimos preocupados sobre cómo una instalación de esta escala puede operar sin afectar el ecosistema circundante», insistió.
Según Levine Cava, El Departamento de Administración de Emergencias del Condado (FDEM) ofreció comprar la propiedad por 20 millones de dólares, una cifra considerablemente menor que la tasación más reciente del lugar, que es de al menos 190 millones.
«Dadas las dificultades financieras que enfrenta el Condado, en parte debido a la continua presión de las propuestas de recortes al presupuesto estatal y las exigencias a los ingresos locales, es fundamental que maximicemos el valor de todos los bienes de los contribuyentes en nombre de nuestros residentes», zanjó.
De acuerdo con datos de DHS, «Alligator-Alcatraz» albergará a unos 5.000 inmigrantes mientras esperan su deportación, a un costo de 245 dólares diarios por cama. Se trata de albergues temporales como los que se utilizan para damnificados de catástrofes naturales.
En Miami-Dade ya existe otro centro de procesamiento de ICE, en la avenida Krome, pero según denuncian medios locales se encuentra en estos momentos bajo condiciones de «hacinamiento».
El aeropuerto de Dade-Collier tiene una pista de aterrizaje de unos 4 kilómetros y actualmente se utiliza para entrenamientos.
Está ubicado a unos 60 kilómetros al oeste del distrito central de negocios de Miami, en el condado Collier, que limita con los de Broward y Miami-Dade.
Originalmente conocido como Everglades Jetway, cuando se construyó a principios de la década de 1970 se planeó como la pista de reemplazo del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) para servir al sur de Florida, pero «las preocupaciones ambientales a finales de la década de 1970 y principios de la de 1980 frenaron el desarrollo de las instalaciones», declara la web del MIA.
Fue ese mismo lugar el elegido por el piloto cubano Rubén Martínez Machado, que en octubre de 2022 escapó de la isla a bordo de una vieja avioneta de fumigación de la era soviética. Martínez aterrizó allí y se entregó a las autoridades de Inmigración ante la mirada atónita de unos pocos funcionarios.
Trump lleva tiempo hablando de reabrir Alcatraz, la famosa prisión de máxima seguridad situada en una isla frente a la bahía de San Francisco, y ahora pisó «Alligator Alcatraz» en una larga jornada de protestas .

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