
Hace exactamente dos años, el guitarrista y compositor flamenco José Luis de la Paz, quien no dudaba en afirmar que Miami le había dado «muchas oportunidades», anunciaba a la prensa un proyecto inspirado en textos de la poetisa argentina Alfonsina Storni, bajo el nombre de «Vestida de mar». Venía de otro grande, su disco «Introspective» (2021), donde recreó la atmósfera de la pandemia de covid-19 ante la extraña circunstancia de que los teatros quedaran vacíos.
Hoy salta ante mis ojos la triste noticia de su muerte a causa de un cáncer fulminante, y no logro encajar la cara y tomar un poco de aliento porque el creador, nacido en Huelva, España, y quien durante varios años fue compositor principal del Ballet Cristina Hoyos, se despide de este mundo a los 57 años.
Una edad tan corta y con muchos proyectos en su cabeza.
La presentación en Miami de «Introspective», 12 temas instrumentales con títulos en inglés que incluye desde la respiración hasta los ruidos que se producían en el momento de la grabación en la sala de su casa, según me contó en una entrevista, fue uno de los sucesos artísticos más memorables que ha tenido esta ciudad.
Al menos quien escribe esta líneas se sintió en las nubes viendo ese espectáculo en el que el maestro, con una orquesta de cámara de músicos latinoamericanos, una exclente bailaora flamenca venezolana, Siudy Garrido, y la interpretación vocal de la cubana Gema Corredera, demostró poseer no solo una magnífica digitación con la guitarra, sino además un talento especial para componer.
Fue en noviembre de 2021, un concierto único en el exquiso Adrienne Arsht Center, considerada la sala con mejor acústica de la ciudad y una institución que cuida hasta los más mínimos detalles.
Tanto que, en la entrada, repartían mascarillas obligatorias mientras estaba todo dispuesto para recibir un concierto de lujo.
El espectáculo se llamó precisamente «Introspective, el concierto», y era como el reencuentro del artista con su público luego de un largo tiempo de enclaustramiento por la pandemia, pero sirvió además como homenaje a todos aquellos creadores que en el mundo vivieron la misma circunstancia.
Descarga total, emocional
Los músicos que le acompañaron, aseguró, son un «reflejo de lo que es la ciudad de Miami, que te brinda colores de muchos lugares». Son ellos el guitarrista cubano Alberto Puerto; el guitarrista flamenco Rodrigo Valdez (de Guatemala); el percusionista venezolano Adolfo Herrera y la chelista también cubana Ana Ruth Bermúdez.
Sobre el disco, que le entregó de vuelta un premio en los Global Music Awards (GMA) de Estados Unidos, fue una descarga total, emocional, me comentó en una agradable charla por teléfono.
«Está basado en muchas sesiones de grabación que me hice sin pensar que iba a ser un disco. Me sentía tan solo en un momento tan triste para la humanidad…», comentó.
Hay temas instrumentales como «Day Zero», «Alone», «Desire to Scape» y «A Crazy Day of Confinement», y uno dedicado a su madre, «To My Mother», inspirado en los momentos buenos y el olor de la cocina de esa mujer llamada María de la Paz, de quien tomó su segundo nombre como apellido artístico.
Nació zurdo y la vida lo obligó a ser diestro para enfrentar la guitarra de una mejor manera, ya que en la mayoría de los lugares la encordadura está montada para los diestros. Sus manos volaban aquella noche sobre las notas que él mismo compuso. Todo era muy simbólico porque dejó a cada uno de los músicos también volar, un regalo para el ser humano que había perdido la orientación en aquellas fechas de aislamiento.
«Miami me ha dado muchas oportunidades, he tenido muchos momentos en los que he podido no solo tocar, sino componer. A pesar de la velocidad de EE.UU., Miami es llevable, el clima ayuda mucho y uno no se siente fuera de casa», confesó en aquella entrevista que, repito, se realizó por teléfono, acostumbrados como estábamos a llevar una vida virtual.
Al terminar la función, «burlamos» las normas de seguridad del teatro y salimos a buscar ese abrazo. Recuerdo que mucho público lo esperó para saludarlo.
«Qué tristes y huérfanos nos dejas a muchos. Vuela en luz y descansa. Seguiré trabajando en nuestro proyecto ‘Vestida de mar’. Tu legado continúa. Te amo hermano! Jose Luis de la Paz», escribió en Facebook la reconocida intérprete de boleros y feeling, la cubana Gema Corredera, al conocerce la noticia del fallecimiento.
Ese era su próximo álbum, un proyecto de flamenco-feeling a base de guitarra flamenca con la voz de Gema, que en cualquier momento nos sorprenderá.
Termino esto sin aún comprender que alguien «de mi quinta», por la edad, como dirían en España, se haya ido tan pronto pero por suerte dejando una profunda huella en la Ciudad del Sol.
Maestro, siempre estarás en el recuerdo y gracias por ese arte y esos vientos del sur.


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