Venezuela duele mucho

El pasado domingo seguí las «elecciones» generales de Venezuela aun sabiendo que Maduro y el chavismo se mantendrían en el poder. Para un cubano es fácil dudar; más fácil todavía darlo todo por perdido con mucha antelación. Con esto me refiero al esfuerzo que hizo la oposición por realizar una campaña y unas votaciones limpias, en su afán de demostrar al mundo cómo se juega en las peores circunstancias, algo que valía la pena hacer solo por decencia. Y ahora que ha pasado todo, la ONU solo reconoce un muerto e «insta» a recontar votos.

«La ONU insta a las autoridades de Venezuela a respetar los derechos de protesta y libertad de expresión», dice el titular en su web, un día después del fraude perpetrado ante los ojos del mundo.

¿Por qué lo hicieron?

El chavismo goza de impunidad, como mismo la ha gozado el castrismo a lo largo de 65 años en los que ha matado,ha encarcelado a opositores y ha logrado que en la prensa «seria» internacional no se llame dictador a Castro.

Es un pulso, ha sido un pulso político en seis décadas pasada la Guerra Fría, la de los misiles instalados en Cuba, algo que marcó el curso de la historia tras la cobardía de JFK al no apoyar el desembarco en Bahía de Cochinos. Otro hubiera sido el mundo.

Toda la gente lo sabe pero no es ocioso repetirlo: a partir de ese punto, Castro instaló en el Caribe una base de inteligencia militar con los manuales soviéticos, y esto ha servido hasta el día de hoy en que decenas mueren en Venezuela por honradez.

«Estoy extremadamente preocupado por el aumento de las tensiones en Venezuela, con inquietantes informes de violencia desde los comicios del pasado domingo», dijo Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en un comunicado a pocas horas del fraude electoral.

Según el comunicado de la ONU, las manifestaciones han ocurrido en al menos 17 de los 24 estados del país, incluida Caracas, la capital.

«Cientos de personas han sido arrestadas, entre ellas niños. Esto me preocupa profundamente», insistió Türk.

El Alto Comisionado mostró alarma con respecto a los informes sobre uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes encargados de hacer cumplir la ley, al igual que por la violencia de individuos armados que apoyan al Gobierno, conocidos como «colectivos».
El lenguaje de la ONU es cuidadoso. Maduro y los Castro deben estar riendo mientras toman bebidas espirituosas en estos momentos.
Es un guión conocido y a él apostaron desde un primer momento, más ahora que EEUU está concentrado en sus campañas electorales y en el atentado a Trump.
Hubiera sido deseable una reacción contundente del Gobierno de Biden, pero todo parece indicar que el fraude del chavismo se va a disolver en el tiempo.
Los cubanos lo sabíamos, y se lo advertimos a los venezonalos en fecha tan temprana como 1998: Una vez que se instale el populismo comunista no habrá nada que hacer excepto el exilio.
Quien escribe era un niño cuando su familia materna partió hacia Venzuela al darse cuenta de que se había instalado una dictadura en Cuba. Perdimos contacto, perdimos el correo postal. No supimos nada de los que se habían marchado y ni siquiera nos enteramos de sus muertes.
Así de dura ha sido nuestra vida, y ahora se repite la historia aun cuando todo está narrado por escrito.
Pero el populismo es más fuerte que lo que cualquiera pueda decir o escribir. Es así de sencillo.

LOS HACKERS NO DUERMEN

El pasado domingo le robé tiempo a mis vacaciones con mis hijos y mi mujer para seguir las «elecciones» en Venezuela, aun sabiendo que todo era una puesta en escena del chavismo.
Como se demoraron tanto en dar el resultado, mi familia se durmió. Yo seguí mirando el desarrollo de la jornada a través del canal de YouTube de CNN en español, que transmitía desde México.
Los analistas, los conductores del programa, ya sabían el resultado antes del comunicado oficial, y se les notaba enfadados.
De pronto se va la señal. Dos segundos con una pantalla en negro hasta que aparece un hombre de unos 35 años desnudo y con un pene enorme. Era negro, para más señas.
Rápidamente tomé el mando a distancia y apagué el televisor, por si alguno de mis hijos tenía un ojo abierto.
La lectura de esa imagen perturbadora es, una vez más, sencilla: Un rabioso rapto de machismo, ya no de Maduro que es una marioneta, sino de los hackers rusos que todavía están en la Guerra Fría, los mejores del mundo.
En esos segundos supe el resultado final; o sea, lo confirmé.
Hasta el momento en que escribo, organizaciones independientes y el periodismo ciudadano han dado la cifra de al menos una decena de muertos y centenares de heridos y detenidos.
El tiempo disolverá todo esto, como mismo disolvió la imagen de la modelo y Miss Turismo de Carabobo Génesis Carmona, herida de muerte y llevada en motocicleta hacia un hospital. El 18 de febrero de 2014, Génesis recibió un disparto en la cabeza durante las protestas populares.Tenía 22 años.
Amnistía Internacional la ha declarado una «víctima de violaciones de los Derechos Humanos».
Han pasado 10 años pero a mí no se me olvida.

Jorge Ignacio Pérez

(Foto Reuter)

Update: Pocas horas después de publicar esta crónica el Departamento de Estado de EEUU reconoció a Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones.

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soy Jorge

Bienvenido a queridobob.com, un lugar de recordación a mi padre que soñaba con los Cayos de Florida. Soy Jorge Ignacio Pérez, un periodista que escribe desde Miami, la ciudad eterna, pero no en el sentido de Roma. Aquí dejo mis crónicas, reportajes, entrevistas y reflexiones. Adelante.

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