Enfrentado tanto al Poder Jucial como a la opinión pública por el caso de tráfico de influencias de su mujer, el presidente español Pedro Sánchez fue llamado a declar como testigo por el juez Juan Carlos Peinado, un nuevo escalón de las diligencias judiciales que deja a Sánchez ante el más preciado recurso con que cuenta: escribir «cartas a la ciudadanía».
Peinado tomará declaración al presidente el próximo 30 de julio en La Moncloa, la sede de Gobierno, después de interrogar e imputar al empresario Juan Carlos Barrabés, una figura clave en la investigación contra la mujer del presidente, Begoña Gómez, por los supuestos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
Gómez también fue llamada a declar, aunque se acogió a su derecho de no hacerlo.
A la mujer del presidente se le acusa de beneficiar la asignación de contratos públicos a la empresa privada Air Europa, además de grajearse, a su nombre, un sofware elaborado para la Universidad Complutense de Madrid, la casa de altos estudios pública más antigua de la capital española.
El presidente español nunca ha dado cuenta ante el Congreso del escándalo protagonizado por su esposa y acusa a la oposicón y a ciertos medios de derecha, e incluso de centro derecha, de intentar debilitar su imagen por razones políticas.
Pero el escándalo crece como una bola de nieve al poco tiempo de asumir Sánchez la Presidencia nuevamente, en medio de controvertidas jugadas para alcanzar el cetro, ya que no contaba con votos suficientes para gobernar. Tal es el caso de su pacto con partidos independistas (fundamentalmente con Junts per Catalunya) con los que anteriormente había dicho que no pactaría jamás.
Sánchez, que llegó al poder por primera vez tras una moción de censura del Congreso al presidente Mariano Rajoy (Partido Popular, de derecha), ha utilizado diversas traquimañas en lo adelante para poder gobernar, una de ellas adelantar las elecciones para el verano, cuando gran parte de los votantes estaban de vacaciones, además de las mencionadas alianzas con grupos separatistas que tradicionalmente no estaban en la agenda del PSOE, su partido de izquierda.
Filocomunista (viajó a Cuba en 2018 en visita oficial, tan pronto alcanzó el puesto de presidente), populista y dado a comunicar en redes sociales decisiones oficiales, en estos momentos podría estar redactando su tercera «carta a la ciudadanía» para quejarse de acoso judicial y rascar, de paso, la sensibilidad de sus seguidores incondicionales. Sus movilizaciones y eslóganes contra la «ultraderecha fascista» son a estas alturas recursos manidos, pero al parecer efectivos.
La primera carta la publicó en redes a raíz del avance de las investigaciones de la prensa, lo que llevó al juez Peinado a tomar diligencias sobre el caso.
La segunda, cuando el juez llamó a la mujer del presidente a declarar.
Podrá venir la tercera, a no dudar de ello, mientras Sánchez hace todo lo posible por desviar la atención, ya no del escándalo de tráfico de influencias, sino del problema más grande que afronta España actualmente lo como es la avalancha de inmigrantes que llegan por mar a Canarias.
En las últimas semanas, según datos oficiales, han arribado al archipiélago canario al menos 6 mil menores no acompañados que están siendo acogidos por el gobierno de las Palmas de Gran Canaria, fundamentalmente, mientras el Gobierno central reclama a la oposición que cargue con una parte, que se los lleve a las regiones donde gobierne el Partido Popular.
¿No está en condiciones Sánchez de poner a disposición de esta crisis migratoria todos los recursos necesarios?
Es muy probable que su tercera carta, de publicarla en redes, no hable de este asunto tan medular y humano.

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soy Jorge

Bienvenido a queridobob.com, un lugar de recordación a mi padre que soñaba con los Cayos de Florida. Soy Jorge Ignacio Pérez, un periodista que escribe desde Miami, la ciudad eterna, pero no en el sentido de Roma. Aquí dejo mis crónicas, reportajes, entrevistas y reflexiones. Adelante.

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